Contra el imperialismo, con Cuba y su Revolución. Movilización en Madrid
En la mañana de hoy 1 de marzo, tal como se había anunciado hace unos días, se llevó a cabo una concentración frente al Ministerio de Asuntos Exteriores para reclamar del gobiernbo un cambio drástico en la política de sumisión y complicidad con el imperialismo de los Estados Unidos en su medieval asedio energético contra Cuba.

Unas 500 personas atendieron a la doble convocatoria en unidad de acción realizada por «cubasolidaridad» y por los Movimientos Antiimperialistas de Madrid, estos últimos participados por el FAI y con un mensaje coherente con la defensa de la Revolución Cubana.

Se corearon consignas contra el asedio a la isla de Cuba y clamando por la resistencia revolucionaria internacionalista. Asimismo, se aludió en repetidas ocasiones a la recien lanzada guerra criminal contra Irán y el Eje de la Resistencia, a la agresión contra Venezuela y al secuestro de su presidente constitucional y al genocidio pepetrado por el enclave sionista contra el pueblo palestino.

Desde el bloque de los Movimientos Antiimeprialistas, se leyó el siguiente Manifiesto:
Imponer la destrucción de un pueblo se llama genocidio, y es lo que durante más de 60 años el imperialismo yanki ha hecho con Cuba. El motivo: anular la soberanía de su Revolución, que ha sido y es del pueblo y por eso necesitan asfixiarlo continuamente hasta intentar lograr su rendición. Cuando la violencia se ejerce así, al servicio de la política, se llama terrorismo, y eso es lo que ha practicado el imperialismo yanki durante más de 60 años con su bloqueo genocida.
El régimen actual de violencia global del imperialismo se ha extremado con la administración Trump. Los estados han sido testigos cómplices desde hace dos años del exterminio del pueblo palestino con los métodos más crueles. Han atacado Venezuela e Irán y amenazan a todos los pueblos que no se someten. Encontramos cómo el imperialismo está adquiriendo caracteres de un fascismo global que a nivel internacional es más guerra y apropiación de recursos, más gastos en armas y menos en sanidad y educación. Y a nivel local, más censura, más persecuciones y racismo, y más fascistas ocupando las calles. No actuar es cederles espacio, es concederles la victoria; solo cuando salimos a las calles a protestar y oponernos logramos parar su violencia. Frente el fascismo, cuya amenaza global es cada vez mayor, es necesario levantar la bandera de la solidaridad, es momento de que los antifascistas y los antiimperialistas salgamos a defender el internacionalismo, a defender la soberanía de los pueblos, a luchar contra el imperialismo y romper para siempre el bloqueo que ahoga al pueblo cubano.
Durante décadas, la Revolución cubana ha desplegado una solidaridad modélica con brigadas de médicos y profesores en África y en América Latina. No sin dificultes, la Revolución cubana ha logrado desarrollar su propia vacuna contra la COVID. Ha garantizado una sanidad y una educación universales, gratuitas y de calidad, lo que precisamente hoy destruye el capitalismo, como vemos perfectamente en Madrid. En resumen, la Revolución cubana ha hecho posible un modelo de desarrollo y de relaciones con otros pueblos que es hoy más necesario que nunca. Apoyar a Cuba es proteger la solidaridad internacionalista, la sanidad, la educación, un desarrollo racional y sostenible, la paz sin concesiones, las relaciones con respeto mutuo, es defender la soberanía de los pueblos, es defender un orden justo, precisamente lo contrario que hoy, con amenazas y violencia, nos impone el imperialismo con sus políticas fascistas. Defender a Cuba y a su Revolución contra el bloqueo, es defender la soberanía de los pueblos. Es una defensa necesaria de todo lo que hoy nos quieren arrebatar con sus políticas antisociales.
Rompamos el bloqueo.
Contra el imperialismo.
Con Cuba y su revolución.
Por la soberanía de los pueblos.
Al finaliuzar esta lectura, se hizo una declaración adicional contra la guerra contra Irán desencadenada en la víspera:

¡OTAN NO, Bases fuera!









