Crónica del 14 en Madrid. 40 años contra la OTAN. Ángeles Maestro
El gobierno y sus acólitos usan el “No a la guerra” para intentar tapar el “OTAN NO, BASES FUERA”.
El PSOE y sus aliados, en caída libre electoral, buscan reeditar el suculento negocio de las movilizaciones contra la guerra de Iraq.
El sábado día 14 de marzo se había convocado una manifestación en Madrid, y en muchas otras ciudades, por organizaciones anti-imperialistas con motivo del aniversario del Referéndum de la OTAN y para exigir la salida de la la Alianza Atlántica y el desmantelamiento de las Bases. Un Referéndum que define perfectamente la ignominia de un PSOE que ganó las elecciones planteando el NO a la OTAN, para luego pedir un SI, con unas condiciones que incumplió totalmente poco después.
De forma apresurada, dos días antes, aparece una convocatoria para ese mismo día 14, sin firma de convocantes, con el lema “No a la guerra “, utilizando exactamente el formato de las movilizaciones de 2003 contra la guerra de Iraq. Era evidente que era el Gobierno el que convocaba, con toda la parafernalia de sus medios de comunicación. A la misma se sumaron Podemos, CCOO, UGT y demás satélites.
Con la convocatoria se pretendía matar dos pájaros de un tiro:
- Intentar reeditar una baza electoral que tan buenos resultados dio al PSOE en 2004.
- Debilitar y confundir el sentimiento popular creciente a favor de la salida de la OTAN que podía empezar a articularse en la otra convocatoria..
Sus mezquinos cálculos electorales les han llevado a reeditar, a modo de farsa el “No a la guerra”, tirando del listado de actores y actrices en nómina, en un patético remedo del movimiento popular contra la invasión de Iraq. A la puesta en escena también contribuyó el lugar elegido, la plaza del museo que alberga el Guernica, el mismo que Pedro Sánchez mancilló, fotografiándose frente a él con el fascista Zelenski.
El hueco “No a la guerra” que lleva implícita la equidistancia entre agresor y agredido y que no duda en calificar de terrorismo a la Resistencia, ha ocupado , ¡cómo no! todos los medios de comunicación.
La otra manifestación fue muchísimo más modesta en medios, pero su sola existencia ha servido para desenmascarar la falacia de un slogan tan grandilocuente como vacío y el oportunismo de los diferentes pelajes de la socialdemocracia atlantista.
La manifestación que recorrió la calle Atocha de Madrid hasta el Ministerio de Asuntos Exteriores, a la que se sumó la Solfónica con sus canciones, tenía unos lemas inequívocos:
- Con Palestina, Irán y América Latina
- Por los derechos sociales, contra el Rearme y la Militarización.
- Hoy más que nunca OTAN NO, BASES FUERA.
A los gritos tradicionales se sumaron: “No es terrorismo, es Resistencia”, “Lo que el yanki necesita es jarabe vietnamita”, “No queremos, no nos da la gana, ser una colonia norteamericana” y, sobre todo, el actualísimo. “LÍBANO, IRÁN, DIGNIDAD INTERNACIONAL”.
El sentimiento general de los asistentes era, también, que la dignidad del pueblo de Madrid había estado bien representada esa tarde.
Al gobierno y sus satélites se les están agotando los cartuchos. Agitar el señuelo de Vox cada vez sirve menos. Primero porque sólo los más ignorantes se tragan ya que el gobierno “progre” nos vaya a salvar de la extrema derecha, cuando se aplica diligentemente a financiar y a armar a los fascistas de Ucrania. Segundo, porque la clase trabajadora comprueba una vez tras otra que, más allá de las palabras y de las sonrisas, este gobierno, como los anteriores, ejecuta diligentemente las políticas que benefician al capital. Otro tanto le ocurre a Podemos, que se contorsiona inútilmente intentando hacer olvidar que cuando gobernó hizo más de lo mismo.
El mundo está cambiando guiado por la resistencia de los pueblos y el oportunismo tiene las patas muy cortas. Los mezquinos cálculos electorales no valen cuando la crisis capitalista y la agresividad del imperialismo dejan claro ante la clase obrera y los pueblos que no hay más que dos lados en la trinchera.
Y en estos momentos, más que nunca, para los pueblos del Estado el español la consigna no puede ser otra que salir de la OTAN y desmantelar las Bases. Sólo sobre ese fundamento es posible construir un poderoso movimiento anti-imperialista.









