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Declaración de constitución de la Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases

DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE LA CECOB

PRESENTACIÓN

Hoy 22 de octubre constituimos en asamblea la CECOB (Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases).

Nuestra voluntad es contribuir a la coordinación y organización de las plataformas, organizaciones políticas y sociales y personas que, compartiendo los principios que contiene la CECOB, consideren necesario organizarse de la forma más amplia posible para enfrentarse a ese sistema de dominación y sometimiento que representan las bases militares de EE.UU. y la OTAN. Tanto las bases como la OTAN continúan expandiendo el terror y la guerra por todo el planeta para perpetuar este orden, socialmente injusto, políticamente perverso, ecológicamente depredador e ilimitadamente violento, como resultado de la opresión sobre los trabajadores y amplias masas populares.

Hemos discutido y aprobamos los documentos de principios políticos, organizativos, de estrategia y esta

DECLARACIÓN

El imperialismo de Occidente sobre otros pueblos y regiones del planeta no tiene más fin que el saqueo, la imposición económica, el control social, la destrucción de su cultura y el desprecio por su identidad. Occidente significa hoy supremacismo, racismo y sometimiento.

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial se extendieron las bases militares de EE. UU., mas de 800 por todo el mundo, al mismo tiempo que se inició el rápido desarrollo de la OTAN sobre suelo europeo como núcleo vertebrador de occidente frente a la URSS.

Tanto las bases militares como la OTAN son dos enormes maquinarias que intervienen en la economía, la política, el orden social y la propaganda. Este complejo militar industrial es una pieza esencial para mantener el orden económico, político y geoestratégico capitalista. Produce inmensos beneficios para las elites occidentales y se alimenta de la guerra y la violencia.

Pero este sistema está abocado a crisis constantes que amenazan su subsistencia. En el 2018 y 2019, en todos los centros de poder económico (FMI, Reserva Federal, BCE e incluso el Foro de Davos) ya se planteó la necesidad de acometer profundas reformas -económicas, políticas y sociales- que iban a dañar profundamente a buena parte de la población de todo el mundo. Esta crisis sistémica ha estado oculta, primero por la pandemia y después por el conflicto en Ucrania, y coincide con el declinar de la hegemonía estadounidense, país que, hasta ahora, lideraba el orden mundial.

La necesidad de frenar la caída de Estados Unidos es fundamental para la supervivencia de las élites económicas occidentales. De ahí que todos aúnen sus fuerzas, incluso a costa de sus poblaciones, para revertir el ocaso de occidente y eliminar a los competidores que se nos presentan como enemigos: Rusia y China. Sin embargo, este bloque euroasiático no puede ser arrasado sin más, son potencias nucleares, con una alta tecnología militar; Rusia posee inmensos recursos estratégicos y China es el principal proveedor de occidente.

La cumbre de la OTAN en Madrid celebrada el pasado mes de junio supuso la formalización de la estrategia y la decisión de acoso y derribo de Rusia y China. Se aprobó el nuevo Concepto Estratégico, se solventó el veto de Turquía al ingreso de Suecia y Finlandia, se aprobó el aumento del gasto militar y se declararon enemigos universales a Rusia y China.

La Cumbre estuvo precedida del encuentro entre el presidente del gobierno del estado español, Pedro Sánchez y el presidente de los EE.UU., Joe Biden, con el objetivo de establecer un nuevo Convenio de Defensa. Esta noticia paso casi desapercibida. Los partidos del gobierno, especialmente Izquierda Unida, habían hecho desaparecer el tema de las bases de su descafeinada campaña contra la OTAN: del lema histórico OTAN NO, BASES FUERA, se pasó al OTAN NO, POR LA PAZ. Según el nuevo convenio se aumenta el número de destructores y el número de efectivos militares en la base de Rota, lo que supone un alto riesgo añadido y nos compromete aún más en la actual deriva belicista sin que en ningún momento se haya informado o consultado a la población.

Europa se ha entregado sin la más mínima resistencia a la guerra mundo que necesita EE.UU. y ha aceptado sumisamente sus consecuencias, autoinfligiéndose un enorme daño al declarar como enemigo a quien le provee de la energía que necesita de forma sostenida, segura y a bajo precio y a quien le suministra todo tipo de bienes necesarios en esas mismas condiciones. Las instituciones de la UE se han subordinado a la estrategia de guerra de la OTAN, alimentando la militarización, la represión y la extensión del fascismo en ella.

La OTAN continúa su expansión como única opción para recuperar la hegemonía estadounidense y el salvataje del capitalismo Occidental, todo ello a través de la guerra. Por eso, el Concepto Estratégico aprobado en la Cumbre da prioridad al desarrollo de armas, a la estrategia y al mando militar; relega la distensión, el desarme y la cooperación, y amplía el ámbito de la guerra al espacio y el ciberespacio. Para todo ello es para lo que se aprueba el aumento del gasto militar en todos los países miembros con recursos que se detraen de las auténticas necesidades de su población. Históricamente, la OTAN se ha aliado con el nazismo y el fascismo, entrenándolos, armándolos y financiándolos para llevar a cabo atentados de los que culpaba a la izquierda, aunque fueron los ejércitos secretos de la OTAN sus autores. Hoy no hay ningún secreto: la OTAN entrena y arma a unidades como el batallón nazi Azov en Ucrania y apoya a Volodimir Zelensky, que ensalza y rinde homenaje a Stepan Bandera, notorio criminal nazi de la II guerra mundial.

Los resultados de la Cumbre y su nueva estrategia ya están en marcha, ya se ha iniciado la remilitarización de Europa a cargo de la OTAN y los actos de guerra se suceden en todo el ámbito europeo, no sólo en Ucrania. El Báltico ha sido declarado espacio de la OTAN, los ejercicios militares se realizan en Kosovo, se ha agredido a Transnistria y acosado al enclave ruso de Kaliningrado.

En Ucrania, la guerra ya es abierta de la OTAN contra Rusia, pues se utilizan sus armas, sus municiones, sus depósitos, su dirección y su estrategia, los servicios de inteligencia militar son de la OTAN, sus redes satelitales, la localización de objetivos y sin duda la organización e infraestructura de los atentados en los Nord Stream y el puente de Crimea; no es una guerra de Rusia con Ucrania sino de la OTAN contra Rusia.

Las consecuencias de esta situación ya las estamos viviendo; se han disparado los precios de bienes básicos indispensables, la alimentación y la energía, la capacidad adquisitiva cae y el empleo se precariza aun mas.

No podemos ser sujetos pasivos ante esta barbarie, está en juego nuestra propia seguridad, las condiciones en que viviremos, la vida de cientos de miles y quizás de millones de personas, en riesgo nuestra especie, estremece la frialdad con que hablan de un enfrentamiento nuclear. Ya se están dando las primeras movilizaciones contra las consecuencias de esta barbarie, pero todavía no se alcanza a ver que no es un problema de este o aquel sector, sino que nos enfrentamos a las grandes elites del mundo y eso nos implica a todos.

¡Salida inmediata de la OTAN y de la UE!

¡Cierre de las bases militares en nuestro territorio!

¡Basta de agresiones imperialistas!

¡No a los presupuestos de guerra!

¡OTAN N0 BASES FUERA!

Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases

22 de octubre de 2022

(Contacto: [email protected])


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