A refugee from Afghanistan helps his wife out of the sea, after the inflatable boat they used to cross part of the Aegean from the coast of Turkey to Greece crashed on a rock off the coast of Lesbos island. ; With winter setting in refugees and migrants are still trying to make the dangerous journey towards the Greek island of Lesbos in overloaded inflatable boats, before the weather makes the crossing impossible. Vulnerable groups like women, children and the elderly are amongst the ones who are often in danger during the perilous boat ride that lasts four hours. Often braving rough seas many arrive on the shores of the island in a state of shock and suffering from hypothermia. The vast majority of those attempting the treacherous journey are fleeing war, persecution and violence in their country of origin and are in need of international protection.
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España por rutas imperiales

¡Santiago, y cierra España! Era el grito que los españoles proferían en la reconquista y en las luchas contra los infieles durante el imperio de los Austrias. Esta consigna bélica ha estado presente en los discursos y en las prácticas de todos los gobiernos que se han sucedido hasta hora, hayan sido de un signo u otro. Como bien dijo el sabio Sancho Panza a su señor “¿está por ventura España abierta, y de modo, que es menester cerrarla, o qué ceremonia es esta?[1]No parece que la incredulidad de Sancho esté desfasada ni vaya a tener respuesta en un gobierno de colegas, perdón, de coalición.

A finales del 2019 el centro de menores de Hortaleza sufrió un atentado terrorista. Pero los medios no pronunciaron la palabra terrorismo, aunque objetivamente, lanzar una granada que tuvo que detonar la unidad especial de desactivación de explosivos de la Policía nacional[2] en un Centro público, entraría dentro de esta categoría. Pero la forma en que los medios y las autoridades hablaron del hecho puso el acento en la peligrosidad de los niños y adolescentes extranjeros, según parece potenciales delincuentes y/o terroristas, y no en los objetivamente terroristas que lanzaron el artefacto explosivo.

Medios públicos como la Radio Televisión Española (RTVE) quitaron hierro al atentado utilizando expresiones como “artefacto explosivo”, investigación sobre “el lanzamiento”, “protestas vecinales sobre el Centro de Menores”. Los medios privados, menos cuidadosos con el lenguaje lo presentaron como algo inexplicable, misterioso, en el que una granada cobraba vida y se arrojaba ella solita al Centro de menores: “El ataque de la granada eleva la tensión en el centro de menores de Hortaleza”[3] (ABC)

En enero del 2019 el diario El país anunciaba, como si de una competición se tratara: “Record de pateras y de muertes de emigrantes en 2018”. Las pateras y los emigrantes eran el titular de una noticia cuyo carácter trágico se tornaba amenazador tras la palabra “record”. Y el cintillo de la noticia continuaba: “Casi 160 personas al día llegaron por mar a España en el último año”[4]; los emigrantes se convertían en personas que llegaban por mar –sin duda no se referían a los cruceros-, pero si se utiliza la palabra personas no se utiliza la palabra patera- ¡faltaría más!

A principios de este año, nuevamente los informativos y los diarios se llenaron de noticias sobre la llegada de emigrantes preparando a la opinión pública para las nuevas medidas del nuevo ministro: “Mueren 14 personas, entre ellas dos niños, al zozobrar una patera”, el periódico canario El día, hablaba de personas, de niños y de patera, pero le añadía en el subtítulo: “En la embarcación de madera, que partió de la costa de Dakhla, viajaban 28 emigrantes y el naufragio ocurrió en aguas marroquíes». Las personas se convertían en emigrantes y el naufragio ocurría en aguas marroquíes, salvando así cualquier responsabilidad española.[5] Para el diario El Mundo “Las llegadas de pateras a Canarias se multiplican por 18 en el inicio de 2020”, no llegaban ni personas ni emigrantes sino pateras, llegaban objetos y cifras que proporcionaba el ministerio del interior[6].

Cualquier noticia que tomemos de cualquier medio de comunicación privado o público nos ayudará a asociar la palabra emigrante a patera, cayuco, muere, fallece, desaparece…, y a relacionar cualquiera de éstas con un peligro, con un temor o con un delito. También nos preparará para aceptar de forma natural medidas del nuevo gobierno de coalición que se nos presentarán como menos represivas aunque igualmente efectivas. Medidas que vestidas de Derecho y legalidad pasarán por medidas progresistas para “resolver” el “problema” de la emigración.

Así, el ministro del interior Fernando Grande-Marlaska anunciaba el 17 de febrero “el incremento de la altura de las vallas de Ceuta y Melilla en un 30%[7], así como “la intención de que España lidere la política común de fronteras en la UE”. Días antes la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos avaló las expulsiones de dos inmigrantes subsaharianos tras saltar la valla de Melilla en 2014, porque «se pusieron ellos mismos en una situación de ilegalidad», al acceder «a lugares no autorizados» y «recurriendo a la fuerza», es más «decidieron no utilizar las entradas legales existentes que les permitieran acceder de modo regular al territorio español [8] ¡Qué emigrantes más tontos! ¿Mira que no utilizar las entradas legales?.

Legalidad, Derecho y Estado al servicio de la gestión de la vida y la muerte de aquellos que amenazan las fronteras imperiales. ¡España grande, libre y progre! consolida su papel de puesto fronterizo del sur frente a los bárbaros africanos.

No puedo dejar de recordar el puesto fronterizo en el que vivía el magistrado de la novela de Coetzee “Esperando a los bárbaros” (1980). Hoy nuestro país es una de las fronteras del imperio occidental que trata de alejar a los “bárbaros” que llegan a sus costas. Unos son pobres y huyen del hambre y se convierten en nuestros enemigos bajo la única razón de su pobreza; aquí los apresamos, los torturamos para que no nos roben, y los devolvemos al desierto. Otros nunca llegan, en realidad no existen, supuestamente viven más allá de nuestras fronteras. Ellos son los más temidos, los que más nos amenazan y hacia los que día a día el imperio alimenta el miedo, cara visible del odio; y para protegernos de estos últimos nuestros soldados realizan incursiones de vez en cuando, “misiones en el exterior” las llaman. Capturan algunos ejemplares a los que colocan el cartel de “bárbaro” o “terrorista” para que podamos identificarlos cuando atados de pies y manos comparezcan ante nuestra “justicia”.

Traen esos ejemplares, esas muestras, para que creamos- creer es importante-, que más allá de nuestras fronteras, el imperio libra por nosotros una dura batalla, para salvarnos, para que no tengamos que morir a manos de los bárbaros; ya se encargan ellos, y nuestros hijos, de protegernos.

  1. Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Segunda parte, cap. LVIII
  2. Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (Tedax) El país, https://elpais.com/ccaa/2019/12/04/madrid/1575459773_297554.html
  3. https://www.abc.es/espana/madrid/abci-ataque-granada-eleva-tension-centro-menores-hortaleza-201912042207_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F; 6/12/2019
  4. https://elpais.com/politica/2019/01/01/actualidad/1546358453_870531.html
  5. https://www.eldia.es/sucesos/2020/02/19/mueren-14-personas-ninos-zozobrar/1052892.html
  6. El mundo, inmigración, https://www.elmundo.es/espana/2020/02/04/5e3947b3fc6c839f3c8b4764.html (Consulta 27/02/2020)
  7. Cadena Ser, 17 de febrero de 2020,
  8. Cadena Ser, https://cadenaser.com/ser/2020/02/13/sociedad/1581604191_438510.html

1 Comment

  1. Angeles, echamos de menos tus acertadas opiniones sobre la francocracia. Gracias, un abrazo.

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