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¿Hermanos? Ni hablar de eso

Gaza sigue siendo masacrada, Gaza sigue resistiendo. Más allá de la retórica ¿qué están haciendo los gobiernos árabes con sus supuestos hermanos palestinos? Respuesta rápida: nada o muy poco. Un pequeño repaso país por país, teniendo en cuenta que Hamás es una organización vinculada a la Hermandad Musulmana, maldita para casi todos los gobiernos árabes. En negrita los países árabes que van más allá de la solidaridad verbal.

  • Arabia Saudita: en román paladino, se la trae al pairo. Están muy molestos porque se ha tenido que congelar el proceso de normalización con el régimen sionista, pero ante la gravedad de la situación se ven obligados a hacer lo mínimo indispensable. No tan curiosamente, es el único país que recoge con regularidad los vídeos del régimen sionista israelí diciendo que han atacado tal o cual «base» de Hizbulá.

  • Argelia: como todos, solidaridad de boquilla.

  • Bahrein: habiendo establecido relaciones diplomáticas con Israel, está esperando que todo termine para volver a la «normalidad» aunque, a nivel diplomático, trabaja en coordinación con los Emiratos Árabes Unidos (ver más abajo). Presionado por la gente, hay versiones que dicen que acaba de anunciar la retirada de embajadores y el cese de relaciones económicas con Israel y otras que no, que todo sigue igual. Me inclino porque no hará nada.

  • Egipto: enemigo acérrimo de los Hermanos Musulmanes y, por lo tanto, de Hamás. No hay que olvidar que fue el primer país árabe en establecer relaciones diplomáticas con Israel. En estos momentos no sabe muy bien qué hacer porque permite las manifestaciones pro-palestinas unos días y las reprime otros. No quiere incrementar la represión pero siente la presión occidental para que acoja a los gazatíes en el Sinaí. Por el momento, está resistiendo incluso las suculentas ofertas económicas que se le están haciendo para que lo haga.

  • Emiratos Árabes Unidos: también ha establecido relaciones diplomáticas con Israel hace poco, por lo que está en el filo de la navaja. Enemigo acérrimo de los Hermanos Musulmanes y, por lo tanto, de Hamás, está moviéndose en una doble dirección, utilizando a personalidades religiosas influyentes para desalentar los boicots y las manifestaciones de apoyo a Palestina al tiempo que encabeza los esfuerzos árabes en la ONU para parar la masacre posicionándose con Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU.

  • Irak: los ataques a las bases militares estadounidenses son casi constantes, habiendo causado ya un muerto y 24 heridos como ha reconocido EEUU. Estas fuerzas dicen que se trasladarán a Palestina si «llega la orden». El gobierno está jugando a dos aguas, tratando de contener todo esto y afirmando que hace lo posible para ello para no enfadar a EEUU. Las milicias acaban de decir que «ha sido decidido liberar militarmente todo Irak de la ocupación estadounidense».

  • Jordania: el traidor por excelencia, ahora pidiendo la instalación de misiles Patriot estadounidenses para protegerse de no se sabe qué y apoyando un puente aéreo estadounidense hacia Israel. La represión es total contra las manifestaciones pro-palestinas Lanza gases lacrimógenos a los manifestantes y presiona a los líderes religiosos para que calmen a la gente en los discursos religiosos de los viernes. No obstante, presionados por la gente, han anunciado la retirada de su embajador en Israel «mientras dure la invasión».

  • Kuwait: sorprendentemente, es uno de los más audaces en apoyo a Gaza. Está brindando apoyo financiero, político y social, hasta donde puede, y son frecuentes las manifestaciones, boicots a los productos occidentales.

  • Líbano: uno de los actores claves porque es el país de Hizbulá. Una abrumadora mayoría de la población, cercana al 70%, tanto cristiana como musulmana, apoya a la resistencia palestina y a la libanesa, y una mayoría suficiente (54%) respalda a Hizbulá si da el paso de incrementar el acoso al régimen sionista en apoyo a los gazatíes pese a los posibles ataques israelíes.

  • Libia: con dos gobiernos, dos posturas. El gobierno respaldado por Occidente se reunió hace poco con funcionarios israelíes, mientras que el otro -respaldado por Rusia- ha hecho declaraciones diciendo que brindarán apoyo militar a Palestina si ocurre una guerra mayor. Las manifestaciones pro-palestinas son constantes en una y otra zona.

  • Marruecos: otro que acaba de establecer relaciones diplomáticas con Israel, por lo que está de perfil y esperando que pase todo. Las manifestaciones populares son un problema porque aún no se ha atrevido con la represión.

  • Omán: también tiene relaciones diplomáticas con Israel, pero está actuando con audacia. Acaba de cerrar su espacio aéreo a los vuelos israelíes y está trabajando junto con la Liga Árabe y otros socios del Golfo para brindar apoyo a Palestina. Se han producido grandes protestas a favor de Palestina.

  • Qatar: es el único que tiene relaciones abiertas con Hamás, facilita las negociaciones sobre rehenes y quiere evitar una guerra regional. Hasta ahora, está resistiendo bastante bien la presión de EEUU.

  • Siria: bastante tiene con lo suyo, pero está trabajando para defenderse y apoyar a sus socios locales y regionales. No tiene mucho con qué luchar, pero no es descartable su compromiso con una gran guerra para defender Palestina si estalla.

  • Túnez: único país árabe que no votó a favor de la resolución de la ONU pidiendo una pausa humanitaria, lo que dice todo del país que inició la «primavera árabe» tan ensalzada por Occidente.

  • Yemen: es el único que está con el dedo en el gatillo, esperando infligir una pérdida a los saudíes, los israelíes y todos los demás. Está lanzando misiles y drones contra Israel, aunque con pocos resultados hasta el momento. Pero agota la famosa «Cúpula de Hierro». Al menos dos países árabes, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, se han dirigido a los hutíes para que dejen de lanzar esos misiles y drones porque, dicen, les amenaza a ellos su caída si son derribados.

Está circulando por ahí que hay dos propuestas si la agresión se alarga: la expulsión de embajadores israelíes, pero nadie se atreve a dar el primer paso, y utilizar el arma del petróleo, que se ha rechazado totalmente. Por lo tanto, solo la calle -siempre la calle- podrá cambiar esto.

Mañana viernes será el día clave para saber si todo lo anterior sigue como si nada o cambia totalmente: el secretario general de Hizbulá dará un discurso. Desde el 7 de octubre no ha dicho nada y eso tiene desorientado a todo el mundo. Con independencia de lo que diga, hay que estar atentos a la simbología. En los últimos días los militantes de esta organización político-militar han comenzado a exhibir banderas rojas, lo que significa su entrada en la fase de “guerra y retribución”. La bandera roja en el islam shií es «el símbolo de los mártires», representa la sangre derramada injustamente, así como los combates por venir.

Solo aparece esta bandera en algunos de los vídeos de las acciones que Hizbulá está realizando contra Israel, por lo que es limitado su uso. Si se extiende, significará que Hizbulá estará en movilización total y entrará en guerra formalmente. Eso romperá el impás árabe y, aunque es una organización shií, el resto de países sunníes estarán obligados a responder o a favor o en contra.

Os recuerdo que Hizbulá expulsó a los sionistas del sur de Líbano en el año 2000 y les volvió a derrotar en el 2006, esta vez con la ayuda del Partido Comunista de Líbano (esta colaboración es poco conocida, pero resultó determinante).

Desde el día 7 de octubre, este es el parte de las acciones de Hizbulá. No suelen mentir.

Dice que han logrado destruir dos vehículos de transporte de tropas, dos Hummers y 9 tanques, además de atacar a 120 soldados sionistas, causándoles muertos o heridos, 105 emplazamientos militares; han destruido 69 sistemas de comunicaciones, 140 cámaras de vigilancia y 17 sistemas de interferencia junto a 33 radares y 27 sistemas de inteligencia. Como resultado de estas operaciones militares, Israel ha desalojado 28 asentamientos con una población de 65.000 colonos. La pregunta que hay que hacerse es por qué Hizbulá ha puesto tanto énfasis en la destrucción de las estaciones de radar, cámaras de visión nocturna, sensores infrarrojos, torres de comunicaciones de largo alcance, telescopios y antenas.

Una muestra de que lo que dicen es verdad.

 

 

 

 

P.D.- Por fin un gobierno decente: Bolivia, que ha roto relaciones diplomáticas con el régimen sionista israelí.

Y en otro raro gesto de decencia, el director de la oficina de Nueva York del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha dimitido «por la inacción de los organismos de la ONU para prevenir el genocidio de la población palestina en la Franja de Gaza a manos de Israel».

Otro más, aunque lamentablemente es el único: los sindicatos belgas del transporte se niegan a cargar y descargar armas con destino a Israel (tanto a través de puertos como de aeropuertos) y piden un alto el fuego inmediato en Gaza.

Mientras no se pase a la acción directa, como los sindicatos belgas, las manifestaciones no sirven de nada.

Una variación interesante de Rusia en su «apoyo» histórico a Israel: el Representante Permanente de Rusia ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Vasily Nebenzya, dijo ayer que Israel es un estado ocupante y por lo tanto el «derecho de autodefensa» en relación con Palestina no es válido. El hecho de que Israel no tiene derecho a la legítima defensa lo confirma la conclusión de la Corte Internacional de Justicia de 2004. Al mismo tiempo, destacó que Rusia reconoce el derecho de Israel a garantizar su seguridad. Una de cal y otra de arena, pero es muy interesante de cara al futuro. Hay que añadir que los días 28 y 29 de octubre representantes de Hamás estuvieron en Moscú a invitación de Rusia.

(Publicado en el blog del autor, el 2 de noviembre de 2023)

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