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Miguel Ángel Llana, creador de Asturbulla, amigo de todas las causas, se fue. Agustín Velloso

Querido Miguel:

Quiero despedirme de ti recordando tu generosidad conmigo, otros amigos y también muchas personas más, incluso aunque no conocieras a la mayoría.

Como amigo de muchos años no diré nada a tu familia hoy, salvo manifestarles mi agradecimiento por haberme acogido como uno más en muchas ocasiones que me has invitado a unirme a ella con cualquier motivo.

Tu proyecto como activista político de izquierdas por un mundo mejor -gratis et amore- en tu tierra chica y en cualquier extremo del planeta, en cualquier país víctima de las injusticias de las naciones poderosas, es decir, imperialistas, es también producto de tu generosidad para con tus semejantes.

De la misma manera que en tu casa y entre tus círculos sociales cercanos tu preocupación genuina por el otro ha sido la guía constante de tu actuaciones en todos los ámbitos, en el activismo político te has centrado en las personas y sus problemas: despidos laborales, persecuciones, represiones, multas, condenas, ostracismo…

En la calle, el juzgado, en asambleas, manifestaciones, campañas y sobre todo ante tu ordenador, desde donde creaste y criaste www.asturbulla.org durante años hasta el final de tus días.

“arrancamos con Asturbulla con la intención y el propósito de crear un medio abierto de noticias, opinión y de crítica. Esperamos que sea un espacio de libertad, libre e independiente, pero no imparcial, porque creemos que es necesario compensar tanto sesgo y tanta parcialidad como en cada momento, en todo momento, muestran los poderes político, económico, judicial, mediático e institucional que restringen la imparcialidad sólo a unos pocos y la escamotean a la mayoría. Intentaremos traer cada día las noticias y los comentarios relegados, cuando no prohibidos, por todos estos poderes.”

¡Cuánto trabajo callado y contundente, cuánta indignación ejemplar, cuánta fe en la solidaridad en tiempos del neoliberalismo salvaje y deshumanizador, cuánta generosidad sin pasar la cuenta jamás!

Al haberte acompañado en estos años me siento dichoso de haber compartido tanto contigo y orgulloso de haber colaborado en tu obra. Ahora estoy desolado por no tenerte ya al lado y no poder contar con tu continua actividad, tu empuje y tu fe en el valor de la lucha.

Descansa en paz, te lo has ganado día a día con el sudor de tu frente y es lo que nos dejas

Un abrazo, como siempre, hasta la próxima, ¡quién sabe!

Agustín.

(Publicado por el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, el 9 de enero de 2022)

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