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Conferencia antiimperialista en Copenague: 50 años del Foro Internacional. Nemanja Lukić

El Foro Internacional (en inlglés, International Forum), colectivo danés dedicado al activismo internacionalista, organizó un encuentro antiimperialista en Copenague para celebrar sus 50 años de trabajo. El objetivo del encuentro fue compartir la experiencia, tanto práctica como teórica, entre las organizaciones  que luchan por cambiar la sociedad y crear un mundo mas igualitario, sin opresión, explotación y militarización.

Sobre su análisis del imperialismo y su trabajo practico, presentaron informes: el FAI, la organización Gabriela (que organiza a las mujeres trabajadoras filipinas a nivel mundial), el colectivo francés Palestine Veincra (parte de la red Samidoun, organización de apoyo a los presos políticos palestinos), el sindicato sueco SAC explicando ejemplos de la organización de las luchas trabajadoras a nivel transnacional, un rapero inuita que hablaba sobre los problemas de colonización en Groenlandia y Palestine Action, una red inglesa de acción directa que lucha por cerrar Elbit, la empresa israelí de armamento.

Las presentaciones y debates que siguieron se publicarán en la pagina del Foro Internacional. Nosotros reproducimos los diapositivas y la transcripción de nuestra contribución al evento.


¿Quiénes somos?

Unas palabras sobre lo que es el FAI y lo que pretende ser. En pocas palabras, el Frente Antiimperialista Internacionalista (no confundir con la histórica Federación Anarquista Ibérica) es una organización política que pretende cohesionar las luchas dispersas de individuos y organizaciones en un frente común contra el imperialismo.

Se hace hincapié en el eje teoría-práctica en un triple enfoque que se refuerza mutuamente: análisis-educación-acción. Dado que el imperialismo es dinámico, requiere un análisis constante. El análisis es la base de la teoría, que a su vez es una guía para la acción. El principio rector principal es el internacionalismo y su desarrollo.

El FAI se centra en el imperialismo a escala mundial, y no sólo en el papel de España en él.

¿Qué no es la FAI?

El FAI no es un partido político, ya que el objetivo de la organización no es la lucha por el poder ni la participación en el sistema político formal.

El FAI no es una plataforma. Aunque se esfuerza por unir las luchas individuales, no permite la afiliación colectiva a otras organizaciones. En cambio, permite que los individuos sean miembros de múltiples organizaciones. La razón principal es limitar la posibilidad de que los grandes grupos políticos utilicen la FAI para sus propios fines políticos. También se pueden establecer acuerdos de colaboración con otras organizaciones para proyectos concretos.

Nuestro análisis del imperialismo actual

Teoría

Nuestro análisis del imperialismo es un proceso continuo y evolutivo. Consideramos que es esencial que todas las fuerzas antiimperialistas tengan una comprensión común de lo que es el imperialismo y de cómo funciona, para poder librar una lucha eficaz contra él.

Nuestro marco actual de comprensión del imperialismo, a alto nivel, puede resumirse como en los siguientes puntos:

  • El imperialismo es la expresión de la forma de producción capitalista en un momento específico de su desarrollo histórico, y como tal, refleja la lucha de clases;
  • sigue la propia lógica interna del desarrollo capitalista, que requiere la expansión imperial, y no depende de la voluntad de sus actores históricos;
    los procesos de dominación son medios inevitables de su expansión y no un fin en sí mismo;
  • El imperialismo es un sistema global, dirigido por el hegemón mundial (EEUU) y sus aliados occidentales. No existe una «competencia entre imperialismos» que lucha por la dominación planetaria.

Si bien esta caracterización del imperialismo es abstracta, para fines más prácticos de análisis estamos trabajando para desarrollar una mejor comprensión de cómo funciona el sistema a partir de la investigación académica existente.

En la raíz del sistema está la lógica capitalista de la acumulación, que crea el efecto conocido como «intercambio desigual» o «fuga de excedentes», permitiendo que el valor creado en una zona del sistema (periferia, Sur Global, Tercer Mundo…) se transfiera a otra (núcleo, Norte Global, Primer Mundo…) donde se realiza y consume.

Si bien estos mecanismos económicos constituyen la base, es la superestructura del sistema la que lo mantiene y reproduce. La superestructura del sistema imperialista podría entenderse como las instituciones culturales, políticas y militares, que se aseguran de que la acumulación continúe sin oposición, que cualquier resistencia sea neutralizada y toda disidencia asimilada. Algunos ejemplos de estas instituciones serían: la ideología y expresiones culturales dominantes; las instituciones supraestatales como el FMI, el BM, la UE; las alianzas militares como la OTAN.

Esta forma de entender el imperialismo facilita la comprensión de los papeles de los actores individuales y de los Estados en el sistema en función de su posición en la jerarquía. ¿Se beneficia un Estado determinado del sistema al apropiarse del valor creado en otro lugar? ¿El valor apropiado se queda en ese Estado o es expropiado por los Estados superiores en la jerarquía?

En última instancia, si entendemos el imperialismo como un sistema, si comprendemos el papel de cada Estado en él, nos resulta más fácil averiguar qué es necesario para acabar con él y, al contrario: cuáles son las fuerzas y los procesos que lo refuerzan. En otras palabras, lo que queremos saber es cuáles son las fuerzas antisistémicas que conducen a la transformación, y cuáles son las fuerzas sistémicas que mantienen el statu quo.

La distinción entre fuerzas sistémicas y antisistémicas es importante porque debemos analizar a los actores individuales según su efecto en el sistema y no según lo que afirman de sí mismos. Por ejemplo, es perfectamente posible que un movimiento tenga un carácter antisistémico sin tener ninguna aspiración revolucionaria (como sucede con la lucha de los pueblos originarios en Latinoamérica por preservar su modo de vida, que es en sí mismo contradictorio con el sistema), tanto como es posible que un movimiento progresista esté alineado con los intereses de la expansión imperialista. Por supuesto, los caracteres antisistémicos o sistémicos deben entenderse como cualidades temporales y no permanentes, según la coyuntura histórica existente.

Análisis

La era neoliberal marcó el período de recuperación de la «estanflación» a la que llegó el sistema capitalista en los años 70. Sin embargo, el resultado fue una mayor exageración de las contradicciones capitalistas que condujeron a la incapacidad de mantener el proceso de acumulación económica: la crisis sistémica de la década de 2000.

En el fondo, la crisis se refleja en los mecanismos de dominación y sometimiento en el trabajo en el ámbito de las relaciones laborales, la reducción de los servicios públicos, la ofensiva contra los derechos y las libertades. Además, se ve seguida por el aumento de las medidas disciplinarias, la represión y la militarización.

En la periferia, los ascensos han sido aprovechados históricamente como oportunidades para la expansión imperialista, la ocupación de territorios ricos en materias primas, la apertura de rutas comerciales y el bloqueo de competidores comerciales. En la historia, las crisis han tendido a ir acompañadas de guerras, que han supuesto la destrucción de excedentes y recursos productivos, seguidas de una nueva acumulación y de industrias militares sobredimensionadas como motores del crecimiento económico.
Después de la Segunda Guerra Mundial, el compromiso de clase keynesiano se construyó sobre las fuertes inversiones del New Deal en la industria militar.

Hoy, ese papel de impulsor de la siguiente ronda de acumulación va a ser asumido por el New Deal verde (Green New Deal, GND).

La Tierra está alcanzando los límites físicos de la expansión capitalista, y la degradación ambiental provocada por el intercambio ecológicamente desigual y los costes externalizados de la explotación suponen una fuerza antisistémica por sí misma, una forma de la naturaleza de acabar con un sistema de acumulación insostenible. El GND podría entenderse como un intento de aprovechar la condición crítica del ecosistema y convertir la «solución» en forma de tecnologías verdes en una nueva herramienta de desposesión y de dominación.

El GND no intenta resolver las contradicciones del intercambio ecológicamente desigual, los costes externalizados y, mucho menos, los daños impuestos por el mayor contaminador: el ejército estadounidense. En su lugar, su principal objetivo es recuperar el crecimiento económico, y la presión política para desalojar a los estados competidores. Además, el GND abre el camino a la nueva propuesta de ecocidio en el espíritu de las «guerras humanitarias» de los años 90. Es decir, los países «rebeldes» pueden enfrentarse a la represión política y militar con el pretexto de la protección del medio ambiente.

¿A qué áreas del imperialismo damos prioridad para luchar y por qué?

En el marco de nuestro análisis anterior, nuestra lucha se centra en:
las medidas del sistema imperialista para salir de la crisis, basadas en lo «verde», lo digital y la transformación del sector energético que repercutirán en el empeoramiento de las condiciones de vida de las masas trabajadoras de los estados centrales, y provocarán agresiones contra los países que se resistan a la explotación.

La transformación de las alianzas estratégicas para enfrentar a los competidores del hegemón, en forma semejante a la de AUKUS, para mantener esta ofensiva. La transformación de la OTAN como instrumento de la estrategia de agresión de EEUU.

El enorme vacío, la confusión y la dispersión de la gente de izquierdas y su incapacidad para organizar la resistencia en ausencia de una orientación clara que contradiga los discursos hegemónicos y ante el dominio absoluto de las tecnologías de la información, fácilmente controlables, frente a la socialización tradicional y el contacto físico entre las personas.

Nuestro trabajo práctico diario de solidaridad antiimperialista

A nivel mundial, el FAI centra sus esfuerzos en la solidaridad con las resistencias actuales al imperialismo y en el apoyo a las víctimas del imperialismo. A nivel local, se centra en el papel del Estado español en el sistema imperialista global.

El FAI se originó a partir de la iniciativa ciudadana denominada Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN que estableció el Tribunal Permanente de los Pueblos Contra la Guerra Imperialista y la OTAN. El objetivo de la iniciativa era un esfuerzo por unir a todas las fuerzas progresistas para denunciar el papel del imperialismo en las guerras y la migración. Se celebraron dos sesiones del Tribunal antes de que se constituyera el FAI, y la tercera se organizó ya bajo el logotipo del FAI.

El FAI organizó tres conferencias antiimperialistas (Jornadas Antiimperialistas) destinadas a elaborar un plan de acción antiimperialista para el periodo de crisis que el sistema intentó ocultar y atribuir a la aparición del coronavirus. Debido a las restricciones, los encuentros se celebraron por videoconferencia.

Además de estos esfuerzos, El FAI organiza actos de apoyo en campañas:

  • «70 años de guerra. No a la OTAN. Bases fuera!» dirigido al cierre de las bases de la OTAN en España. Actualmente, la contestación a la Cumbre de la OTAN 2022 de Madrid y a la renovación del Convenios de Defensa con los EEUU centra buena parte de nuestros esfuerzos
  • «Venezuela Soberana-Venezuela Bolivariana», para apoyar la transformación bolivariana de Venezuela y la resistencia a los intentos de desestabilización
  • «Campaña mundial por el retorno a Palestina», destinada a la solidaridad con el pueblo de Palestina y su derecho al retorno
  • «Día Internacional de los Crímenes contra la Humanidad de EE.UU.» destinado a promover el 9 deth agosto, día del bombardeo de Nagasaki, como día para denunciar los crímenes imperialistas contra los pueblos oprimidos
  • «Sáhara Occidental-La guerra silenciada» en apoyo al pueblo saharaui
  • «Nicaragua elige: soberanía» en apoyo a la resistencia sandinista al imperialismo
  • “Ya es hora. ¡Rompamos el bloqueo contra Cuba!”, de apoyo a la Revolución socialista cubana.

Los actos individuales incluyen actividades como protestas y debates políticos.

A nivel internacional, buscamos ampliar las conexiones con otros movimientos y organizaciones con el objetivo de llevar el activismo antiimperialista a un nivel más transnacional. En ese sentido, nuestra colaboración es más fuerte con los movimientos de la zona de habla hispana. No obstante, estamos deseando colaborar con cualquier organización antiimperialista dentro de nuestra capacidad, con el fin de construir la unidad transnacional antiimperialista en la acción.

Referencias:

Las diapositivas en ingles se pueden bajar desde este enlace: FAI-analysis-education-action slides

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