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Homenaje a Luis Otero, compañero y amigo

a Carmen Macías que, con sus compañeras le dio a la UMD un apoyo insustituible

Tal vez las nuevas generaciones rebeldes, los jóvenes que buscan desesperadamente el futuro, que sufren el paro, la miseria y que luchan por dignificar su vida y las de sus futuros hijos, no saben quién fue y quien es Luis Otero, antiguo comandante y dirigente de la Unión Militar Democrática (UMD) que no morirá nunca. No saben que nuestro presente duro y groseramente desigual, violento y prefascista, ha olvidado a Luis pero volverá a recordarlo porque necesita recordarlo. Lo necesita con urgencia.

Nadie les ha dicho que en la época en la que todavía vivía y coleaba Franco (el genocida durante 40 años) con mortales dentelladas de despedida, un pequeño grupo, casi insignificante en número –poco más de cincuenta-, pero ejemplar en coraje, de comandantes y capitanes de las Fuerzas Armadas, conspiraba para derrocar al fascismo.

Nadie se lo ha dicho porque se ha decretado que la memoria reaviva viejas heridas, lo cual es falso. Es el silencio el que las mantiene abiertas. Nadie se lo ha dicho porque la verdad se expresa con palabras de contenido que ha sido robado y cambiado, con palabras poco convenientes, negociadas entre las derechas franquistas y prefascistas y las izquierdas derrotadas e integradas. Es el engaño el que permite que vivamos en un momento de prefascismo.

Las Fuerzas Armadas franquistas, casi en su totalidad fascistas, habían sido creadas para reprimir al pueblo y para servir a los poderosos en nombre del “Caudillo por la gracia de Dios”, bajo el falso lema de “Una, Grande y Libre” y al amparo moral de una Iglesia integrista que bendecía las ejecuciones.

A ellos, a los jóvenes que no saben y tienen que saber, van dirigidas estas palabras, como memoria viva, no como memoria de aniversario ni como pequeña referencia en la historia que no vale la pena aprender. La memoria de Luis Otero no se perderá nunca como tampoco los hechos vinculados con él y sus compañeros, que se pretenden olvidar. Los resumiré brevemente:

  • El dirigente de aquellos compañeros de la UMD, animosos y casi suicidas, era Luis Otero Fernández. La UMD obedecía a un programa democrático y antifascista. Sin embargo sus miembros eran políticamente muy desiguales, desde la izquierda vinculada ideológicamente al PCE (referencia casi única por entonces a la lucha antifranquista) hasta el PSOE (alguno de los miembros de la UMD se convertirían en diputados permanentes del PSOE), la derecha republicana e, incluso, a la derecha “transformadora” de la UCD.
  • La UMD era un hijo político del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) portugués y mantuvo una relación constante con los compañeros de Portugal. En sus documentos fundacionales importó de ellos las características fundamentales de su programa y también sus contradicciones.
  • La UMD compartía dos ideas básicas: el antifascismo y la democracia, entendida no en sentido formal sino en sentido real. Lo que más tarde otro militar, Hugo Chávez, definiría como “democracia protagónica” y Vasco Gonçalves como democracia que no tiene nada que ver con las “democracias formales”, “sin contenido real” al uso en los países de Occidente.
  • La referencia política de Luis Otero y algunos miembros más de la UMD era el Partido Comunista de España, símbolo histórico y permanente de la lucha antifranquista. Alguno de los oficiales de la UMD compartía sin matices esta referencia. Nuestro conocimiento político era, por entonces, limitado, así que no conocíamos en detalle los movimientos ideológicos y de definición política que se había producido en esos partidos.
  • Luis Otero, con alguno de sus compañeros, eran fuertemente antiimperialistas, y lucharon durante años contra la confirmación de la entrada en la OTAN, formando parte de los Comités Anti OTAN y a favor de la expulsión de las bases norteamericanas en España. Esta posición era fuertemente contradictoria con alguno de los compañeros de la rama catalana –los más próximos a Busquets- que se vincularon inmediatamente al PSOE.
  • Luis Otero trabajó intensamente en el campo de la solidaridad internacionalista y en el de los Derechos Humanos, participando en procesos de acuerdos de paz en Centro América. Más tarde trabajó en la detección y denuncia de los derechos violados por la vigilancia sobre los ciudadanos vinculada al uso de la Informática.
  • Pese a lo que se ha divulgado estos días, Luis Otero y sus compañeros, condenados a 8 años de prisión, aunque fueron excarcelados, también fueron excluidos de la amnistía. Es decir, no se les permitió volver a los cuarteles. Además de ello, y en contra de lo divulgado en los últimos días, tampoco se les permitió ocupar los destinos que solicitaron una vez “perdonados”. Las razones esgrimidas fueron de carácter burocrático. La UMD continuó realizando tareas de información de apoyo a la democracia en contra de los movimientos golpistas que continuaron con las operaciones golpistas anteriores al 23F (Operación «Almendros”), durante el propio 23F y en algunas posteriores, como “el golpe de los coroneles” y alguna más vinculada a la Armada durante el primer gobierno de Felipe González.

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