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PENSANDO VENEZUELA, REDESCUBRIR VIETNAM. Farruco Sesto

Hace unos años, digamos el tiempo de dos o tres generaciones, el Vietnam era un faro de luz, una gran referencia moral, que nos iluminaba desde la distancia. Acompañaba nuestras luchas desde la inmensidad de las suyas.

Recordémoslo un momento para la generación de mis nietos.

Siendo colonia de Francia, y manteniéndose su administración, el Vietnam fue ocupado militarmente por Japón en 1940, creándose así una situación de “enemigo bicéfalo” para el pueblo vietnamita, que sufría la explotación de ambos. El punto de inflexión llegó en marzo de 1945, cuando Japón dio un golpe de estado para tomar el control total de Indochina. Frente a eso, el Viet Minh (Liga para la Independencia de Vietnam) inició un conjunto de acciones armadas contra los japoneses hasta que, en agosto de 1945, el pueblo se levantó en una insurrección general que llevó a la abdicación del emperador.

El 2 de septiembre Ho Chi Min, leyó la declaración de independencia marcando el nacimiento de la República Democrática de Vietnam.

Pero la independencia no fue fácil. Todavía hubo que luchar varios años contra los franceses que no querían entregar su colonia. La guerra se dio sobre todo en forma de guerrillas en selvas y montañas, evitando el combate frontal por la propia inferioridad en armamento y aviación.

Después de ocho años de guerra anticolonial. la victoria definitiva, dirigida políticamente por Ho Chi Min, y militarmente por Nguyen Giap, llegó con el asedio y la caída de la base francesa de Dien Bien Phu en mayo de 1954.

Unos acuerdos de paz suscritos en Ginebra dividieron a Vietnam en dos zonas, al mismo tiempo que reconocieron la Independencia de Vietnam, Laos y Camboya.

En ese punto fue cuando se metieron los EEUU, quienes apoyaron al gobierno anticomunista de Ngo Dinh Dien, mientras el norte se consolidaba libre bajo Ho Chi MIN.

En el sur, el proceso de lucha por la independencia plena continuó unos años dirigida por el Frente Nacional de Liberación (Viet Cong), hasta que los EEUU fabricaron un falso pretexto en el golfo de Tonkín para intervenir masivamente, con bombardeos sistemáticos sobre el Norte. En 1965 llegaron los primeros marines. Para 1968 ya había medio millón de soldados estadounidenses en Vietnam.

La guerra fue inmensamente cruenta y destructiva. Se calcula que EEUU utilizó una cantidad de bombas superior a la utilizada por todos los bandos en la Segunda Guerra Mundial. Palabras como Napalm o el “agente naranja”, un herbicida fortísimo que contaminó el suelo y el agua durante décadas, nos suenan desde entonces. Las víctimas directas de la guerra se calculan en un millón, trescientos mil muertos

El largo e inmensamente heroico proceso de lucha del pueblo vietnamita, terminó con los acuerdos paz de Paris de 1973, tras la derrota y retirada de los EEUU, quienes también dejaron atrás 58.000 soldados suyos muertos en el camino,

El fin definitivo de la guerra, la reunificación y la independencia plena se lograron a partir de la toma de Saigón por los tanques norvietnamitas ya en 1975.

Un antiguo poema de Ho Chi Min, escrito en 1943 en su Diario de Prisión, en un período en que estuvo encarcelado por el Kuomitang en China, puede ilustrar la capacidad para superar la adversidad con temple y esperanza, forjando el carácter que se necesitaría para alcanzar la victoria.

Sin el invierno frio y su desolación,

¿Acaso existiría la suave primavera?

Para mi la desgracia suele ser un crisol

donde se templa y forja incesantemente la energía

Hasta aquí la memoria de aquellos años de resistencia y victoria, donde el Vietnam estaba omnipresente para nosotros como una referencia política moral insuperable.

Pero después, en algún punto de la historia, tras la decisión vietnamita de superar los horrores de la guerra, construyendo en paz una normalidad cotidiana, así como abriéndose económicamente al mundo para construir la base material necesaria, el Vietnam, a pesar de avanzar en su proyecto socialista, poco a poco dejó de ser un referente para la izquierda occidental. O, al menos, aquel interesante modelo imaginado que se fue diluyendo.

Eso sucedió específicamente, creo yo, cuando, tanto el pueblo como la dirigencia política revolucionaria del Vietnam, decidieron cultivar una relación diplomática normalizada y una importante relación económica con los EEUU y otros países, a pesar del inmenso grado de destrucción, daño y sufrimiento causados por la guerra imperial

Así se abrió paso un Vietnam de “raíces firmes, tronco robusto y ramas flexibles”. Al mismo tiempo que un país “amigo de todos los pueblos”.

Sería importante, creo yo, que redescubriéramos y repensáramos al Vietnam profundo desde nuestras particulares circunstancias.

(Publicado en NÓSdiario, originalmente en gallego, el 3 de septiembre de 2026)

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