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Pequeño informe sobre Corea del Sur

Pequeño informe sobre Corea del Sur. Imagen general obtenida a partir de la información que amablemente nos hace llegar el FDNA.

El Frente Democrático Nacional Antiimperialista (FDNA) es una organización hermanada con el Frente Antiimperialista Internacionalista (FAI). El FDNA lleva adelante una actividad clandestina en Corea del Sur, y tiene una misión permanente en Pyongyang, Corea del Norte. Nos hace llegar artículos y comunicados en inglés que tratan sobre todo tres aspectos:
1.- La situación en la parte Sur de la Península de Corea, sobre todo en lo concerniente al gobierno surcoreano, la actividad de los yankis en la zona y la relación entre ambos.
2.- Las luchas populares en la zona Sur en demanda de medidas democráticas, defendiendo la reunificación pacífica de la Península sin injerencia extranjera, la retirada de las tropas norteamericanas, y denunciando los crímenes de EEUU en la región con la complicidad del gobierno surcoreano.
3.- El apoyo a la República Popular Democrática de Corea, atendiendo a su política, sociedad, economía, cultura, etc.Las tropas estadounidenses enquistadas en Corea del Sur están causando infinidad de problemas.
Oficialmente hay 15 bases yankis en Corea y 28.500 soldados, pero se estima que hay muchos más. De todos es sabido que la presencia de una base estadounidense en cualquier parte del mundo garantiza una ola de delitos y crímenes: asesinatos, agresiones, violaciones, contrabando, tráfico de drogas, prostitución, borracheras, peleas, etc. Hasta Wikipedia tiene entradas específicas para tratar algunos de estos temas en relación a Corea del Sur, por ejemplo:
https://en.wikipedia.org/wiki/Prostitutes_in_South_Korea_for_the_U.S._military (sobre la prostitución para las tropas yankis, que en algunos casos ha llegado a ser forzada).
Los principales problemas asociados a la presencia yanki son:
– Los ensayos y maniobras militares conjuntas EEUU-Corea del Sur, recordando que el Estado Mayor Conjunto en la región está dirigido por EEUU. El ejército surcoreano recibe órdenes directas desde Washington.
– La presencia de armamento nuclear en la zona, incluso se ha llevado a cabo algún ensayo sobre su utilización. También la existencia de armas químicas (armas que ya fueron usadas por los yankis en Corea en el pasado, y cuyas secuelas y consecuencias aún se sufren).
– Todos los delitos que hemos comentado más arriba. Hace poco ha habido casos de violaciones y agresiones. También ha habido casos de vehículos del ejército yanki implicados en accidentes de tráfico, con el resultado de muertes de ciudadanos surcoreanos. Las leyes surcoreanas no se aplican a los yankis, normalmente estos delitos conllevan una sanción o un cambio de destino hacia las personas implicadas (solo hubo una excepción en 1992: un marine que violó y mató a una mujer; pasó menos de 14 años en prisión).
– La presencia de los yankis y la gestión de sus bases corre a cargo del gobierno surcoreano, es decir, que el dinero sale directamente del contribuyente surcoreano. Ha habido casos de amenazas hacia funcionarios surcoreanos que trabajan en dichas bases y que han mostrado su malestar por este tema. Además, a estos funcionarios se les quita una parte de su sueldo para correr con los gastos de las bases.
– La contaminación que generan dichas bases, en muchos casos contaminación química. La limpieza de estas bases corre a cargo el gobierno surcoreano, también la limpieza y desmantelamiento de las bases que los yankis abandonan sin más.
– La situación del Covid en Corea del Sur ahora mismo es muy grave, y la presencia y movimiento continuo de los yankis allí la está agravando.
– El despliegue del THAAD en la zona, así como otros sistemas armamentísticos de última generación.
– El lanzamiento de pasquines con propaganda capitalista y anticomunista hacia el Norte. Hay que decir que muchas veces no es por iniciativa de los yankis, sino de organizaciones fascistas surcoreanas con la impasibilidad e incluso complicidad del gobierno surcoreano. En algunos casos los pasquines son altamente insultantes, y a veces muestran imágenes pornográficas, intentando de esa manera «atraer» a los norcoreanos al Sur (recordamos que la pornografía está totalmente prohibida en Corea del Norte). Incluso en Madrid hubo un lanzamiento de pasquines hacia la Embajada de la RPDC, un tiempo después del ataque terrorista que sufrieron en dicha delegación.

Es común ver establecimientos en Corea del Sur con carteles que prohíben la entrada a estadounidenses. La respuesta de los surcoreanos está siendo masiva, y surge sobre todo de partidos políticos progresistas, sindicatos y organizaciones estudiantiles (incluso de algún medio de comunicación). Aparte de denunciar todo lo anterior, con diferentes actividades, ruedas de prensa, comunicados, manifestaciones, concentraciones frente a bases yankis o instituciones gubernamentales, vigilias con velas, etc., también se hacen eco de estos temas:

– La reivindicación del diálogo Norte-Sur y el que se detengan las campañas en contra del Norte, todo ello con miras a la tan ansiada reunificación pacífica sin injerencia extranjera, en base a la idea de un país con dos sistemas.
– Muchas campañas recuerdan y denuncian masacres y crímenes pasados, perpetrados por las fuerzas militares yankis en colaboración con los diferentes regímenes fascistas y juntas militares que manejaron dictatorialmente la zona Sur. También se recuerdan los crímenes cometidos durante la ocupación japonesa (entre ellos el caso de las mujeres forzadas a la prostitución), al tiempo que se denuncia la complicidad del gobierno surcoreano y algunos partidos políticos con Japón, y medidas que intentan olvidar el pasado, como las recientes sumas de dinero que Japón ha dado como compensación a Corea (solo a Corea del Sur).
– Existen partidos políticos que son herederos directos de dichos regímenes, y que niegan los crímenes pasados. Actualmente hay una fuerte campaña contra el denominado Partido del Poder Popular, partido que defiende dichas posturas, y que llega al extremo de defender la pasada ocupación japonesa o a negar la existencia de las mujeres forzadas a la prostitución.
– La denuncia del sistema judicial surcoreano. También se exige la eliminación de la llamada Ley de Seguridad Nacional, con la cual se producen muchas detenciones arbitrarias por motivos políticos. En Corea del Sur está penado por la ley el defender al Norte, tener material (como libros) de allí, e incluso el ser comunista, con penas que pueden llegar a la pena de muerte.
– La corrupción en Corea del Sur es alarmante, llegando al caso de que varios expresidentes surcoreanos han pasado por prisión.

Desde el FDNA siempre nos animan a seguir estas campañas y a sumarnos a ellas.

Muchos de los textos del FDNA se pueden encontrar aquí:
Grupo de Estudio de la Idea Juche de Madrid

마드리드 주체사상 연구소조

 

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