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Sobre el incremento de fuerzas norteamericanas en la Base de Rota

Recientemente, el periódico «El País» ha revelado la intención del gobierno español de autorizar un aumento sustancial de las fuerzas de los EEUU desplegadas en las bases en nuestro territorio. De acuerdo con la noticia, tal incremento consistiría en un grupo de helicópteros navales que constituirían la fuerza aérea embarcada de los cuatro destructores de la clase «Arleigh Burke», de la que ahora no disponen.

Estos destructores, dotados del sistema AEGIS, constituyen el componente naval del Sistema Antimisiles que los EEUU están desplegando en territorio europeo, cuyo propósito sería disponer de la capacidad de destruir los misiles nucleares estratégicos rusos en los primeros momentos de su vuelo. El despliegue de este sistema antimisiles en las proximidades del territorio ruso (contraviniendo el Tratado ABM que fuera adoptado de común acuerdo en 1972 y abandonado unilateralmente por los EEUU en 2002), les adjudica la ventaja de poder destruir los misiles rusos nada más ser lanzados, cosa imposible para Rusia, que no posee instalaciones militares en las proximidades del territorio estadounidense. De esta manera, los EEUU rompen el equilibrio entre ambas potencias nucleares, que se basaba en la convicción de que el ataque desencadenado por una de ellas sería inmediatamente respondido con un potencial equivalente por la otra.

Debe señalarse que el estacionamiento en la base de Rota de los cuatro destructores AEGIS fue autorizado por el Reino de España durante el gobierno de Zapatero por la vía de un Protocolo de Enmienda al Convenio de Cooperación para la Defensa, justificándolo en la necesidad de «contribuir a la defensa contra misiles balísticos».

Sin embargo, los helicópteros embarcados en buques nada tienen que hacer contra los misiles balísticos, en tanto que pueden resultar muy eficaces para operaciones de asalto y golpes de mano a objetivos de poca entidad. Por lo tanto, su despliegue supone un cambio cualitativo a lo pactado en el Convenio.

Según la noticia de «El País», el gobierno pretendería aprobar el despliegue de los helicópteros sin tener que pasar por el farragoso procedimiento de autorización parlamentaria para modificar el Convenio, justificado en que el Poder Legislativo no está aún constituido.

Y uno se pregunta cuál es el sentido de la soberanía nacional si para satisfacer los deseos de una potencia «aliada» el gobierno se vale de triquiñuelas, en lugar de demorar la decisión para someterlo al debate parlamentario que merece.

En todo caso, dada la correlación de fuerzas en el nuevo parlamento, no sería de esperar una negativa del Reino de España al incremento de fuerzas requerido por los EEUU. Todos los partidos del arco parlamentario han venido mostrando su más generosa obsecuencia para con los deseos del amo americano.

La noticia se viene a sumar a la alarma desatada por el General Scaparrotti, Comandante Supremo Aliado de la OTAN en Europa (SACEUR) y, al mismo tiempo, Comandante de las Fuerzas de EEUU en Europa (USEUCOM), quien en intervención ante el Comité de Servicios Armados del Senado de ese país, habría solicitado incrementar en dos el número de destructores destacados en Rota. Al parecer, el gobierno español no tiene noticias de ello.

El nivel de irresponsabilidad y de sometimiento de nuestros gobernantes a la política de guerra de los EEUU ha llegado al paroxismo con la incorporación de la fragata «Méndez Núñez» al Grupo de Combate del portaaviones «Abraham Lincoln», que hubo de ser apresuradamente apartada del despliegue cuando el Pentágono decidió que esta fuerza penetrara en el Golfo Pérsicoiii.

La política guerrerista de los EEUU está extendiendo peligrosamente el riesgo de guerra total, por lo que resulta incomprensible que se faciliten a esta potencia extranjera tantas facilidades, que comprometen a nuestro país contra enemigos de otros y elevan innecesariamente el riesgo de la población civil en el entorno de la Base Naval de Rota al convertirla en un blanco estratégico de primer orden.

 

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